martes, 27 de agosto de 2013

Lambuena Viñas Viejas 2006

Me cuesta cada vez más, entre el trabajo y las catas, hacerme un hueco para publicar algo en el blog, por eso os pido mil disculpas. Sin embargo, hoy me tomé un respiro, en parte por que estoy de vacaciones, en parte por que encontré este vino, del cual me hablaron, y quise compartirlo con todos vosotros. Es un vino que no está mal, pero que al precio que lo encontré me parece un poco desencuadrado. Existen vinos buenisimos por el mismo precio o incluso más baratos. Creo que estos criterios deben cuidar las bodegas. Es verdad que en su escueta etiqueta (cosa que me gusta) nos cuentan que ésta, por ejemplo, es la botella numero 62 de un lote de 1000...  A mi esto, la verdad no me dice nada, puesto que la producción limitada en este caso solo es eso, una producción escasa. Existen vinos que a lo mejor no llegan a estar enmarcados dentro de producciones tan escuetas, pero que se cuidan en eso para lo que el vino fue pensado: dar placer al que lo bebe. De esto nunca debemos olvidarnos.

Dicho esto pues, sacacorchos en mano, copa y buena luz comencemos a disectar el vino:

Vino Tinto con paso por madera no se determina el tiempo y la contraetiqueta corresponde a la de un vino joven. 
Lambuena Viñas Viejas
 Viñas Viejas
2006
Tinta Fina
14,5
Bodegas Lambuena
D.O. Ribera del Duero
Precio: 33 euros


Vino rojo picota, con evidentes signos de evolución, rojo picota. Brillante y vivaz, con lagrima abundante y lenta. 

Vino limpio en nariz. Complejo, estuvo cerrado por un tiempo, pero luego despertó mostrándonos una cara frutal a copa parada, donde la cereza en almíbar se dejaba ver claramente. Al agitar la copa toda una gama de especiados y balsámicos se amalgamaron como salidos del más allá. Lambuena se iba comportando bien en la copa, aunque le costaba un poco. Finalmente esos aromas penetrantes a cuero, mientras el vino estuvo cerrado, se iban tornando en notas a chocolate, y los balsamicos se definían como el más sutil regaliz de palo. Aromas minerales y muy escondidas notas a trufas se mezclan con el ramillete desplegado antes.

En boca se confirma lo que nuestro olfato y vista habian vaticinado: Concentrado, voluminoso y con una acidez perfectamente equilibrada con los tanínos que están muy bien marcados. Frutas negras, y mineralidad se regodean en un fondo balsámico muy típico de la Tempranillo o tinta del país. Sabroso, y largo, destacan en el retro gusto el omnipresente regaliz y el chocolate negro. 

Defenitivamente estamos frente aun gran vino, sin embargo, personalemente, no me emocionó, y para mi esto es muy importante. Existen vinos en esta gama que creo que están mucho mejor concebidos que el Lambuena... Aunque creo que el vino ganará más suavidad en un par de años. Lo volveré a catar, desde luego. 

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